Insolvencias

Insolvencias

También en el contexto de la resolución de problemas de las empresas, en ocasiones las empresas tienen que recurrir al proceso de insolvencia, como única salida a una situación de elevado endeudamiento, en la que ya no si puede cumplir con sus obligaciones. Con la declaración de concurso, se suspenden inmediatamente todos los procedimientos judiciales contra el deudor, acabando muchas veces con largos periodos de déficit de caja.

Por otro lado, la salvación de una empresa puede ser el Proceso Especial de Revitalización (PER), que está destinado a empresas en situación económica difícil o en situación preconcursal y tiene como objetivos en la recuperación económica de la empresa, con un plan de pago a largo plazo a todos los acreedores, protegiéndose así de una posible declaración de concurso.

En lo que respecta a las personas físicas, nuestra empresa puede patrocinarle en acciones de insolvencia personal, para hacer frente a dificultades en el pago de los compromisos asumidos, permitiéndole solucionar una situación de sobreendeudamiento, cuando un punto de no retorno ha sido alcanzado.

Las personas físicas también tienen a su disposición el Proceso Especial de Acuerdo de Pagos (PEAP), que entró en vigor en julio de 2017. Este proceso es un proceso similar con las salvedades necesarias al PER de las empresas, permitiendo que el hogar pueda negociar un plan para revitalizar su vida financiera.

 

  • Planificación y reestructuración de deuda;
  • Insolvencia de personas jurídicas;
  • Insolvencia de personas físicas;
  • Plan Especial de Dinamización (PER) para personas jurídicas;
  • Plan Especial de Acuerdo de Pago (PEAP) para personas físicas;

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